Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a los lectores a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autores para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

viernes, 17 de julio de 2015

San Francisco y el lobo (canción)

San Francisco y el lobo

Buenas noches -el lobo comenzó a hablar-,
Estoy aquí por última vez, verás.
En el bosque mis días solía pasar
salvaje y cruel, seguro en mi soledad.

Tu voz me hizo ver, tu luz me alejó del mal,
Los niños sonreían al mirarme, el amor me hacía llorar.
Pero un día el hombre mal me empezó a tratar.
Abrieron heridas que no cerrarán jamás.

Padre,
volveré a ser feroz, mi garra será mortal.
Volveré a dar temor, el miedo será mi hogar.
El bosque escuchará aullidos de tempestad.
Volveré a ser feroz, un rayo en la oscuridad.

de Charly García/David Lebón (Serú Girán),
en La grasa de las capitales, Sazam Records, 1979.

jueves, 16 de julio de 2015

Estúpidos y mentecatos

Estúpidos y mentecatos

¿Cuántas veces vieron
A los peones,
Los explotados,
Colonizados,
Cuidar los intereses del rey,
Creerse ellos,
Repetir sus discursos,
Jurar defenderlos?

¿Cuántas veces vieron,
Por otro lado,
A los reyes,
Colonos,
Explotadores,
Creerse peones,
Explotados,
Defender sus intereses
Y repetir sus discursos,
Si es que alguna vez fueron,
Siquiera, pronunciados?

Algunos llamaron a aquellos,
Alienados;
Otros, dominados
O cipayos.
Perdonen mi francés,
Pero yo los llamo,
Hoy por hoy,
Simplemente,
Estúpidos
Y mentecatos.

Por Félix Sánchez Durán.

miércoles, 15 de julio de 2015

Mentime que me gusta

Mentime que me gusta

¿Qué harás hoy con la tibia arcilla de la verdad?
¿Utilizarás tu alquimia para transformar el oro en barro
y el agua de las fuentes brotará convertida en tu veneno?
Allí irán a beber felices las sombras de los hombres,
los despojos tristes, los ciegos de ojos bien abiertos.
Esa es tu tarea desde siempre, corromper la realidad
para torcer los días, quebrar las voces que no repiten
tu eco sucio, ignorar lo que se sabe 
para mostrar lo que no existe.

De Alejandro Ippolito,
en La Trinchera Nacional y Popular (Facebook).
https://www.facebook.com/groups/1508465146084650/1599921276939036/?ref=notif&notif_t=group_activity (15/7/2015).

Juana Azurduy (canción)

Juana Azurduy

Juana Azurduy,
flor del Alto Perú,
no hay otro capitán
más valiente que tú.

Oigo tu voz
más allá de Jujuy
y tu galope audaz,
Doña Juana Azurduy.

Me enamora la patria en agraz,
desvelada, recorro su faz;
el español no pasará
con mujeres tendrá que pelear.

Juana Azurduy,
flor del Alto Perú,
no hay otro capitán
más valiente que tú.

Truena el cañón,
préstame tu fusil
que la revolución
viene oliendo a jazmín.

Tierra del sol
en el Alto Perú,
el eco nombra aún
a Tupac Amaru.

Tierra en armas que se hace mujer,
amazona de la libertad.
Quiero formar
en tu escuadrón
y al clarín de tu voz
atacar.

De Félix Luna (letra) y Ariel Ramírez (música),
en Mujeres Argentinas (Mercedes Sosa -intérprete-), Philips, 1969.

viernes, 3 de julio de 2015

S/Tít (En memoria de los actores desaparecidos y asesinados durante la última dictadura militar)

En memoria de los actores
desaparecidos y asesinados
durante la última
dictadura militar (1976-83). 

Un telón de tiempo se mueve
lentamente ante mi sombra.
Acurrucado sobre el suelo áspero
de mi último escenario,
espero la luz cegadora,
la que me llama a escena,
la que en cada hora
me fulmina el sueño.

Desgarradores gritos
-que por momentos son los míos-
recorren los pasillos del macabro teatro.

Tengo las manos frías,
oscuras, extrañas,
me repito una y mil veces
“es una ficción”
“soy un personaje”
mi carne se tropieza entre las púas
y sin embargo me sostengo, de pie,
frente a la platea desbordante de silencios.

No recuerdo la letra,
ni siquiera mi nombre,
mis dedos no reconocen
la máscara que me araña el rostro.
No hay aplausos en esta última noche,
solo amargas carcajadas en mitad de la tragedia
diálogos absurdos, apuntadores mudos.

Y esa maldita luz que me acribilla la cara.

En mitad de la agonía vuelven a mí los aplausos,
la caricia que se posa sobre el filo de las heridas,
la música del público que grita mi nombre
y lo levanta por sobre todas las cosas.

No puedo dejar de sonreír
mientras las lágrimas bautizan mis labios,
tiendo mis manos para iniciar la reverencia,
dedos ausentes me encuentran y se aferran,
compañeros de escenario que regresan
para la última función.

Me inclino hacia adelante,
las maderas crujen
su melodía cansada
y me dejo caer hacia el cielo
en el momento justo
en que ya no hay nada.

El público murmura
mientras se aleja
y entonces escucho las voces
que rezan en la penumbra
de la sala desierta:
Somos artistas,
testigos de la historia,
guardianes del tiempo,
la vida y la memoria.
Espejos de los otros,
una burla sin miedo,
simples mentiras
jugando un juego,
no somos cenizas,
somos el fuego.

de Alejandro Ippolito,
en La Trinchera Nacional y Popular (Facebook).
https://www.facebook.com/groups/1508465146084650/1595780014019829/?ref=notif&notif_t=group_activity (3/7/15).