Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a los lectores a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autores para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

jueves, 20 de noviembre de 2014

A un poeta neutral

A un poeta neutral

Basta ya de mentiras. Dividamos los campos.
Yo no te quiero mal; soy sólo tu contrario,
pecho a pecho distinto, diente a diente luciente.
Te juzgo pernicioso. Lo digo. Juego limpio.
En vano tú pretendes envolver en la anchura
comprensiva, imparcial ―lo que quieras, sermones―
lo insoluble y candente. Tus poemas son sólo
un infierno empedrado de buenas intenciones.
Yo creo en ti; te estimo noblemente decente,
mas te pido osadía, salud, fe, sí, más tripas.
Te pido que me insultes si lo crees necesario.
Todo sea hasta el fin, mas sin beaterías.

de Gabriel Celaya,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.9, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

Aprender a nadar

Aprender a nadar

Mientras otros piensan qué se debe hacer,
yo hago.

Mientras otros discuten qué está bien, qué está mal,
yo sigo en lo real.

Mientras otros debaten qué se debe cambiar,
yo cambio.

Mientras otros piensan, yo, sin pensar,
canto.

de Gabriel Celaya,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.9, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

martes, 18 de noviembre de 2014

Esta época instruida

Esta época instruida

Esta época instruida
Se tira pedos
Esta época instruida
Camina despacio
Esta época instruida
Se acuerda de sus abuelas
Esta época instruida
Toma diuréticos, presión arterial alta,
Vigila la sal y el azúcar
Esta época instruida come menos carne, -algunos-
Hace una década que dejaron de fumar
Unos dejan el café, otros lo toman fuerte
Esta época instruida presenció
Los funerales de sus mejores amigos, llamó a
Hijas y nietas por teléfono
Unos conducen, otros no, unos cocinan,
Otros no
Esta época instruida
A menudo
No dice nada.

Munich, 5 de noviembre, 1993.

de Allen Ginsberg,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.13, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.


lunes, 10 de noviembre de 2014

¿¡Qué!?

¿¡Qué!?

Hay un ‘qué’ que es incisivo,
Que pregunta, indaga y sentencia,
Que afirma sus convicciones
Y que cuestiona, que piensa.
Hay un ‘qué’ que no teme llamar la atención
Sobre sus actos y que busca lo que está oculto.
Hay un ‘qué’ que  a veces
Hace brillar a quien está a su lado,
Y que otras veces se anima a cuestionarlo.
Hay un ‘qué’ que es temperamental
Y que se necesitan, al menos dos,
Para sujetarlo.

Hubo un ‘qué’ que,
Por error de ortografía,
O de foniatría,
Llamaron Ché.

Hay otro ‘que’ que es transitivo,
Que está siempre mirando a otro lado,
Pasa la pelota. Nunca se la juega
Y trata de estar siempre mediando.
Hay otro ‘que’ que no tiene agallas,
Que nunca está solo y siempre pidiendo
Que lo estén acompañando.
Hay otro ‘que’ que, como ven,
Es el que abunda, que está en todos lados
Pero que no se anima, ni en número,
A decir qué está pensando.

Por Félix Sánchez Durán

domingo, 9 de noviembre de 2014

Perspectivas

Perspectivas

El sol de la pobreza no ilumina, quema.
La lluvia que acaricia su rostro, los enferma.
La hermosa descripción de una manzana
Madura cayendo del árbol y sucumbiendo
A los terribles embates del tiempo,
No les produce belleza alguna,
Los exaspera y los insulta.
Tu arte es arte de tu clase,
Pero puede ser denigrante
Para el que muere de hambre.

Por Félix Sánchez Durán

sábado, 8 de noviembre de 2014

Sobre dudas y certezas…

Sobre dudas y certezas…

El dolor, no es olvido.
La lucha, no es olvido.
El egoísmo, es olvido.
La indiferencia, es lo mismo.
La esperanza, no es olvido.
Bajar los brazos, es olvido.
El grito, no es olvido.
El silencio, es olvido.
El susurro, no decido.

El insomnio, no es olvido.
La mirada firme, no es olvido.
Cerrar los ojos, es olvido.
La mirada esquiva, es lo mismo.
La clandestinidad, no es olvido.
La rutina, es olvido.
La lágrima, no es olvido.
La apatía, es olvido.
La mueca, no decido.


Por Félix Sánchez Duran