Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a los lectores a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autores para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

martes, 30 de septiembre de 2014

Latinoamérica (canción)

Latinoamérica

Soy, 
Soy lo que dejaron, 
Soy toda la sobra de lo que se robaron. 
Un pueblo escondido en la cima. 
Mi piel es de cuero por eso aguanta cualquier clima. 
Soy una fábrica de humo, 
Mano de obra campesina para tu consumo, 
Frente de frío en el medio del verano, 
El amor en los tiempos del cólera, mi hermano. 
Soy sol que nace y el día que muere 
Con los mejores atardeceres. 
Soy el desarrollo en carne viva, 
Un discurso político sin saliva. 
Las caras más bonitas que he conocido, 
Soy la fotografía de un desaparecido. 
La sangre dentro de tus venas, 
Soy un pedazo de tierra que vale la pena. 
Soy una canasta con frijoles, 
Soy Maradona contra Inglaterra anotándote dos goles. 
Soy lo que sostiene mi bandera, 
La espina dorsal del planeta es mi cordillera. 
Soy lo que me enseño mi padre, 
El que no quiere a su patria no quiere a su madre. 
Soy América Latina, 
Un pueblo sin piernas pero que camina. 

Tú no puedes comprar al viento. 
Tú no puedes comprar al sol. 
Tú no puedes comprar la lluvia. 
Tú no puedes comprar el calor. 
Tú no puedes comprar las nubes. 
Tú no puedes comprar los colores. 
Tú no puedes comprar mi alegría. 
Tú no puedes comprar mis dolores. 

Tengo los lagos, tengo los ríos. 
Tengo mis dientes pa` cuando me sonrío. 
La nieve que maquilla mis montañas. 
Tengo el sol que me seca y la lluvia que me baña. 
Un desierto embriagado con pellote, un trago de pulque
Para cantar con los coyotes, todo lo que necesito. 
Tengo mis pulmones respirando azul clarito. 
La altura que sofoca. 
Soy las muelas de mi boca mascando coca. 
El otoño con sus hojas desmayadas. 
Los versos escritos bajo la noche estrellada. 
Una viña repleta de uvas. 
Un cañaveral bajo el sol en Cuba. 
Soy el mar Caribe que vigila las casitas, 
Haciendo rituales de agua bendita. 
El viento que peina mi cabello. 
Soy todos los santos que cuelgan de mi cuello. 
El jugo de mi lucha no es artificial 
Porque el abono de mi tierra es natural. 

Tú no puedes comprar al viento. 
Tú no puedes comprar al sol. 
Tú no puedes comprar la lluvia. 
Tú no puedes comprar el calor. 
Tú no puedes comprar las nubes. 
Tú no puedes comprar los colores. 
Tú no puedes comprar mi alegría. 
Tú no puedes comprar mis dolores. 

Não se pode comprar o vento
Não se pode comprar o sol
Não se pode comprar a chuva
Não se pode comprar o calor
Não se pode comprar as nuvens
Não se podem comprar as cores
Não se pode comprar a alegria
Não se podem comprar as dores

Tú no puedes comprar al sol. 
Tú no puedes comprar la lluvia. 
(Vamos dibujando el camino, 
Vamos caminando) 
No puedes comprar mi vida. 
MI TIERRA NO SE VENDE. 

Trabajo en bruto pero con orgullo, 
Aquí se comparte, lo mío es tuyo. 
Este pueblo no se ahoga con marullos, 
Y si se derrumba yo lo reconstruyo. 
Tampoco pestañeo cuando te miro, 
Para que te recuerdes de mi apellido. 
La operación cóndor invadiendo mi nido, 
¡Perdono pero nunca olvido! 

(Vamos caminando) 
Aquí se respira lucha. 
(Vamos caminando) 
Yo canto porque se escucha. 

Aquí estamos de pie 
¡Que viva Latinoamérica!
¡No puedes comprar mi vida!

de René Pérez (Calle 13),
en Entren los que quieran, Sony, 2011.


sábado, 27 de septiembre de 2014

Pesadilla

Pesadilla

Tengo una extraña pesadilla
En que vienen de otros lares
A acabar con nuestras vidas

En que toman lo que es nuestro
Y nos dejan agonía

En que aviones invisibles
Bombardean noche y día

En que el aire que respiro
Va apagando mis pupilas
Y soldados de otras lenguas
Gozan salando mis heridas

En que niños, ya sin vida,
Decoran las calles del barrio
En que siento que el calvario
Ya es parte de la rutina

En que vienen por el agua,
Por el oro, el petróleo,
Y sufre América Latina

En que el mundo es convencido
Que la muerte que nos mira
Es justicia preventiva
Y que sin nosotros
Habrá paz definitiva

En que la soberanía
Es torcida, y recto el
El dedo que aniquila

Tengo una extraña pesadilla…
Los que saben dicen 
Que la noche procesa
Lo que pasa de día.

Por Félix Sánchez Durán

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Torcido

Torcido

-Estás torcido, ¡enderezate!-,
Me ordenaba desafiante,
-¿¡No ves cuán torcido tu talante!?;
¡No es esa forma de andar!-

Me gritaba: -¡Más erguido!
¡Enderezate! Estás torcido.-
Y yo, en mi afán de consentirlo,
Mil piruetas intenté

Hasta que un día lo logré.
-Al fin derecho- dijo él,
Pero yo me caí al piso
Y, servil, me lastimé.

Por Félix Sánchez Durán

jueves, 4 de septiembre de 2014

Una muchacha

Una muchacha

Sólo se llama Pepa, porque es tan pobrecita
Que ni el lujo de un nombre raro puede gastarse;
Le dio su madre un nombre cualquiera, al fin y al cabo

Le dio también un cuerpo cualquiera y cara de hambre.
Ella no es el romántico clavel de los suburbios
Que en "crisanthéme" de trapo los cabarés transforman;
Ya su insignificancia la condenó a un destino,
Un destino de escoba.

Nunca un regalo de hombre la pintó de esperanza
Ni un piropo le hizo cosquillas en el sexo
Ni el chasquido de un labio la encendió como un fósforo
Ni un lindo tango nunca le hamacó los deseos.

¡Al fin cayó como otras sentimentales lindas!
La historia de su amor es menos bella:
El niño de la casa
Donde entró de sirvienta,
Para no masturbarse
La utilizó como hembra…
Y a los catorce años se encontró con un hijo,
Que fue su hijo y su primer muñeca.

de Álvaro Yunque,
en Antología Poética 1924-1949, Ayer y Hoy, 1949.
http://www.alvaroyunque.com.ar/poesia/libros/alvaro-yunque-antologia-poetica.html

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Escalafón

Escalafón

Es obligatorio sublevarse / cuando se sobrevive /
en el escalón más indigno de la sociedad /
seductor escenario para cortarse las venas /
desahuciados en casas alquiler / de peaje los campos yermos /
Levantan muros y fronteras en las ciudades del paraíso /
con vallas electrificadas y cámaras de TV /
espían nuestros actos desde una oficina siniestra / 
policías mal pagados sin vivienda propia / lacayos de la CIA
de futuro tan incierto como el de todos /
seguro que maldicen su perra vida / mientras nos vigilan /
a las órdenes del siniestro comisario-jefe /
que también vive realquilado / en un gris edificio /
acatando sin protestar las órdenes que dictan / los opresores /
Viceministro y Subsecretario comparten la angustia /
de poder ser destituidos o presos /en una posible y necesaria /
revolución / y juzguen sus fechorías junto al Ministro /
que hace el trabajo sucio del Presidente / que obedece
al Monarca del Régimen / que teme sean condenados /
a medio plazo / por el Alto Tribunal de Derechos Humanos /
en La Haya / sus crímenes de lesa humanidad /

de Fernando Sabido Sánchez,
en http://www.poesiasolidariadelmundo.com/search/label/Fernando%20Sabido%20S%C3%A1nchez-Espa%C3%B1a

Sebastián Acevedo

Sebastián Acevedo

Sólo veo al inmolado de Concepción que hizo humo
de su carne y ardió por Chile entero en las gradas
de la catedral frente a la tropa sin
pestañear, sin llorar, encendido y
estallado por un grisú que no es de este Mundo: sólo
veo al inmolado.
Sólo veo ahí llamear a Acevedo
por nosotros con decisión de varón, estricto
y justiciero, pino y
adobe, alumbrando el vuelo
de los desaparecidos a todo lo
aullante de la costa: sólo veo al inmolado.
Sólo veo la bandera alba de su camisa
arder hasta enrojecer las cuatro puntas
de la plaza, sólo a los tilos por
su ánima veo llorar un
nitrógeno áspero pidiendo a gritos al
cielo el rehallazgo de un toqui
que nos saque de esto: sólo veo al inmolado.
Sólo al Bío-Bío hondo, padre de las aguas, veo velar
al muerto: curandero
de nuestras heridas desde Arauco
a hoy, casi inmóvil en
su letargo ronco y
sagrado como el rehue, acarrear
las mutilaciones del remolino
de arena y sangre con cadáveres al
fondo, vaticinar
la resurrección: sólo veo al inmolado.
Sólo la mancha veo del amor que
nadie nunca podrá arrancar del cemento, lávenla o
no con aguarrás o sosa
cáustica, escobíllenla
con puntas de acero, líjenla
con uñas y balas, despíntenla, desmiéntanla
por todas las pantallas de
la mentira de norte a sur: sólo veo al inmolado.

de Gonzalo Rojas,
en http://www.poesiasolidariadelmundo.com/search/label/Gonzalo%20Rojas-%20Chile