Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a los lectores a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autores para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

jueves, 29 de mayo de 2014

Reparto de tareas

Reparto de tareas

Las revoluciones dan vueltas, pactan, hacen declaraciones:
una revista nueva aparece, viejos nombres en su cabecera,
una revista antigua abrillanta su obra
con deconstrucciones de la prosa de Malcolm X
Las mujeres en las filas traseras de la política
todavía lamen hilo para pasarlo por el ojo
de la aguja, truecan huesos por plástico, rajan vainas
para venderlas como collares en los cruceros
hacen inmaculados vestidos de Primera Comunión
con planchas y vacilante agua caliente
todavía ajustan los microscópicos hilos dorados
en los chips de silicio
todavía dan clase, vigilan a los niños
desaparecidos en las callejuelas de fuego cruzado, los barrancos
de repentinas inundaciones
los repentinos incendios de queroseno
-mujeres cuyo trabajo reconstruye el mundo
todas y cada una de la mañanas
He visto a una mujer sentada
entre la estufa y las estrellas
sus dedos chamuscados de apagar las velas
de la pura teoría Índice y pulgar: los dos quemados:
he sentido esa cera sagrada levantarme ampollas en la mano

De Adrienne Rich,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.10, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Paquetes de comida: 1947

Paquetes de comida: 1947

Leche en polvo, barras de chocolate, frutas en conserva, té,
salami, aspirina:
Cuatro paquetes al mes para su viejo profesor en Heidelberg
y su esposa judía:
Europa está intentando revivir una vida intelectual
y la viuda del gran sociólogo necesita harina.

Europa está intentando revivir
con los judíos en alguna otra parte

La joven ex filósofa intenta alimentar a sus maestros
desde la remota New York, con pedidos de mantequilla desde
Dinamarca,
enviando despachos hacia la niebla
del espíritu europeo:
Ya no soy alemán. Soy judío y el idioma alemán
fue una vez mi hogar.

De Adrienne Rich,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.10, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

viernes, 23 de mayo de 2014

La extranjera

La extranjera

Mirando como antes he mirado, derecho al corazón
de la calle hasta el río
caminando por los ríos de las avenidas
sintiendo el temblor de las cuevas bajo el asfalto
viendo encenderse las luces en las torres
caminando como antes he caminado
como un hombre, como una mujer, en la ciudad
mi ira visionaria despejando mi vista
y las detalladas percepciones de misericordia
floreciendo de esa ira
si al entrar en un cuarto desde la aguda luz brumosa
los oigo hablar un idioma muerto
si preguntan mi identidad
¿qué puedo decir sino que
soy la andrógina?
yo soy la mente viva que no pueden describir
en su idioma muerto
el sustantivo perdido, el verbo que sobrevive
sólo en infinitivo
las letras de mi nombre están escritas entre los
párpados
del recién nacido

De Adrienne Rich,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.10, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

jueves, 22 de mayo de 2014

En aquellos años

En aquellos años

En aquellos años, dirán las gentes, perdimos el rastro
del significado de nosotros, de ustedes
hasta encontrarnos
reducidos a yo
y todo ese asunto se tornó
estúpido, irónico, terrible:
intentábamos vivir una vida personal
y, cierto, aquella fue la única vida
de la que podíamos dar testimonio

Pero los grandes pájaros oscuros de la historia gritaron
y se sumergieron
en nuestro clima personal
Fueron decapitados en alguna otra parte pero sus picos y alas
se movieron
a lo largo de la costa, a través de los jirones de niebla
donde permanecíamos, diciendo yo.

De Adrienne Rich,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.10, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

domingo, 18 de mayo de 2014

Yo no me siento de ningún país

Yo no me siento de ningún país

Yo no me siento de ningún país
dice ella
No tengo raíces en ninguna parte
Tal vez allá
cuando yo me ponía a golpear
las rejas de la separación
sentía que tenía una patria
dentro de tus manos
condenadas a la ausencia
Y ahora
viviré en cualquier parte
donde esta patria
no se apague con tus manos

De Abdellatif Laâbi,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.29, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

Una casa

Una casa

Era una casa
donde percibíamos profusamente
el sabor y el olor de las cosas
los colores táctiles de los elementos
la púdica belleza de los árboles

Comíamos preferentemente
con el extranjero
bebíamos con el comensal más desesperado
y velábamos noche y día
con nuestros fantasmas avisados

Allí concebimos a los niños libres
de nuestros ensueños

Todo ello
manteniendo una oreja pegada a la puerta
para captar los pasos vacilantes
de lo inesperado

De Abdellatif Laâbi,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.29, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

Madre

Madre

Madre,
mi magnífica
mi imprudente

Tú que te preparas para traerme al mundo
por favor
no me pongas nombre
porque los asesinos están al acecho

Madre
Haz que mi piel
sea de un color neutro
Los asesinos están al acecho

Madre no hables ante mí
Me arriesgo a aprender tu lengua
y los asesinos están al acecho

Madre
escóndete cuando reces
déjame fuera de tu fe
los asesinos están al acecho

Madre
eres libre de ser pobre
pero no me lances a la calle
los asesinos están al acecho

Ah madre
si pudieras abstenerte
esperar días mejores
para traerme al mundo

quién sabe

Mi primer grito
haría mi alegría y la tuya
Yo saltaría entonces a la luz
como una ofrenda de la vida a la vida


A la memoria de Brahim Bourram, joven marroquí que se ahogó en el Sena, en París, el 1 de mayo de 1995, tras haber sido arrojado al agua por una banda de cabezas rapadas que acababan de separarse de una manifestación del Frente Nacional (partido político de extrema derecha).

De Abdellatif Laâbi,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.29, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

Los lobos

Los lobos

Oigo a los lobos
Están muy cómodos al abrigo de sus casas de campo
Miran ávidamente la televisión
Durante horas, cuentan en voz alta los cadáveres
y cantan a todos los vientos su reclamo

Veo a los lobos
Comen de a trece la caza del día
eligen a mano alzada el Judas de turno
Durante horas, beben sangre pueblerina
todavía joven, ligeramente afrutada
para derrotar el vestido
la sangre de una tierra donde descansan pilas de huesos

Oigo a los lobos
Apagan la luz a medianoche
y violan legalmente a sus mujeres

De Abdellatif Laâbi,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.29, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

Los invitados

Los invitados

Mi mesa está servida pero los invitados se han retrasado.

¿Olvidaron mi invitación, perdieron la dirección mientras venían? ¿Qué mal pudo ocurrirles?

Espero desde hace horas, “con la oreja pegada a la puerta”. Tampoco sé cuántos serán, si usarán ropa de invierno o de verano, en qué lengua me saludarán al entrar.

Mi mesa está servida. Esperaré el tiempo que haga y el que no haga falta. Y si fuera víctima de una ilusión, insistiría. Inventaría amistades extrañas, de caras francas y fáciles de leer como libros para niños, con voces de acentos deliciosos y bocas pequeñas que compartirían hasta un grano de cuscús.

Mi mesa está servida. La preparé con todos mis conocimientos, con amor. La música me ayuda a soportar la espera. Conmueve mis guisados, hace brillar mis aceitunas, libera los perfumes de mis especias.

Por fin, oigo ruido de pisadas. Me levanto para abrir. Pero la puerta vuela en pedazos. ¿Están allí mis invitados? Irrumpen unos hombres sin rostro, arma en mano. No me tienen consideraciones.

Le disparan a la mesa hasta reducirla a polvo y se retiran sin decir palabra. La música termina.


Después de todo, no me queda más que recoger y preparar una nueva comida.

De Abdellatif Laâbi,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.29, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

La época es banal

La época es banal

La época es banal
menos sorprendente que la tarifa de una prostituta
Los sátrapas se divierten mucho
con el juego de la verdad
Los desheredados se convierten en masa
a la religión de la Lotería
Los amantes se separan
por un kilo de plátanos
El café no es ni más ni menos amargo
El agua se queda en el estómago
La sequía golpea a los más hambrientos
Los terremotos se complacen en complicar
la tarea de los salvadores
La música se enfría
El sexo guía el mundo
Sólo los perros siguen soñando
a lo largo de tardes y noches enteras

De Abdellatif Laâbi,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.29, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

El derecho de rebelarte

El derecho de rebelarte

El derecho de rebelarte lo emplearás
pase lo que pase

El deber de discernir
desvelar
lacerar
cada cara de la abyección
lo saldarás
a rostro descubierto

Del grano de luz
dispensado a tu especie
caído en tus entrañas
te harás guarda y vestal

Cumplidas estas condiciones
merecerás tu verdadero nombre
hombre de palabra
o si se quiere poeta

De Abdellatif Laâbi,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.29, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

Cuatro años

Cuatro años

Pronto hará cuatro años
que me arrancaron de ti
de mis camaradas
de mi pueblo
me amarraron
vendaron mis ojos
se prohibieron mis poemas
mi nombre
fui desterrado a una isla
de betún y roña
colocaron un número
en la espalda de mi ausencia
me prohibieron
los libros que amo
las noticias
la música
y para verte
un cuarto de hora por semana
a través de dos rejas separadas por un pasillo
todavía allí
bebían la sangre de nuestras palabras
con un cronómetro
en el cerebro.

De Abdellatif Laâbi,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.29, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

viernes, 16 de mayo de 2014

A los que dudan

A los que dudan

Nuestra causa va mal.
La oscuridad aumenta. Las fuerzas disminuyen.
Ahora, después de haber trabajado durante tanto tiempo
nos hallamos en una situación peor que al comienzo.

Sin embargo, el enemigo sigue ahí, más fuerte que nunca.
Sus fuerzas parecen acrecentadas y presenta un aspecto
invencible.
No se puede negar que hemos cometido errores.
Nuestro número se reduce. Nuestras palabras de orden
se encuentran en desorden. El enemigo
distorsiona muchas de nuestras palabras hasta hacerlas
irreconocibles.
Aquello que dijimos, ahora parece falso: ¿Mucho o poco,
con qué contamos ya? ¿Somos lo que ha quedado,
marginados de la corriente de la vida?
¿Marcharemos hacia atrás, sin nadie que nos comprenda
y sin comprender a los demás?
¿No hemos tenido suerte?

Tú preguntas estas cosas. No esperes ninguna respuesta
salvo la tuya.

De Bertolt Brecht,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.4, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2012.

miércoles, 14 de mayo de 2014

El caballo muerto

El caballo muerto

Media noche. Sobre las piedras
de la calzada hay un caballo muerto.
Aún faltan cinco horas
para que venga el carro de "La Única"
y se lo lleve. Ese caballo viejo,
hedoroso de sangre coagulada,
ese pobre vencido, fue un obrero.

Un hermano del pájaro, un hermano del perro.
Fue el hermano caballo que anduvo bajo el sol,
que anduvo bajo el agua, que anduvo entre los vientos
tirando de los carros
con los ojos cubiertos.
Fue el hermano caballo. Ninguno irá a su entierro.

De Raúl González Tuñón,
en Entre los poetas míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.32, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

lunes, 12 de mayo de 2014

Perseguido por buenas razones

Perseguido por buenas razones

He crecido hijo
de gente acomodada. Mis padres
me pusieron un cuello almidonado, me educaron
en la costumbre de ser servido
y me instruyeron en el arte de dar órdenes. Pero
al llegar a mayor y ver lo que me rodeaba,
no me gustó la gente de mi clase,
ni dar órdenes ni ser servido.
Abandoné mi clase y me uní
al pueblo llano.

Así,
criaron a un traidor, le educaron en sus artes, y ahora
él los delata al enemigo.

Sí, divulgo secretos. Entre el pueblo
estoy, y explico
cómo engañan, y predigo lo que ha de venir,
pues he sido iniciado en sus planes.
Descuelgo la balanza de su justicia y muestro
sus pesas falsas.
Y sus espías les informan
de que yo estoy con los robados cuando
preparan la rebelión.

Me han advertido y me han quitado
lo que gané con mi trabajo. Como no me corregí
me han perseguido,
y aún había en mi casa
escritos en los que descubría
sus planes contra el pueblo. Por eso
dictaron contra mí una orden de detención
por la que se me acusa de pensar de un modo bajo, es decir,
el modo de pensar de los de abajo.
Marcado estoy a fuego, vaya a donde vaya,
para todos los propietarios, mas los no propietarios leen la orden de detención
y me conceden refugio. A ti te persiguen,
me dicen,
por buenas razones.

(1939)

De Bertolt Brecht,
en Poemas y canciones, Alianza Editorial, 1997.

Meditaciones sobre la duración del exilio

Meditaciones sobre la duración del exilio

No pongas ningún clavo en la pared,
tira sobre una silla tu chaqueta.
¿Vale la pena preocuparse para cuatro días?
Mañana volverás.

No te molestes en regar el arbolillo.
¿Para qué vas a plantar otro árbol?
Antes de que llegue a la altura de un escalón
alegre partirás de aquí.

Cálate el gorro si te cruzas con gente.
¿Para qué hojear una gramática extranjera?
La noticia que te llame a tu casa
vendrá escrita en idioma conocido.

Del mismo modo que la cal cae de las vigas
(no te esfuerces por impedirlo),
caerá también la alambrada de la violencia
erigida en la frontera
contra la justicia.

2

Mira ese clavo que pusiste en la pared.
¿Cuándo crees que volverás?
¿Tú quieres saber lo que crees tú en el fondo?
Día a día
trabajas por la liberación,
escribes sentado en tu cuarto.
¿Quieres saber lo que piensas de tu trabajo?
Mira el pequeño castaño en el rincón del patio
al que un día llevaste una jarra de agua.

De Bertolt Brecht,
en Poemas y canciones, Alianza Editorial, 1997.

jueves, 8 de mayo de 2014

Civil y Soldado

Civil y Soldado

Mi espectro se levantó de entre la lluvia de plomo,
y declaró “soy un civil” logrando tan sólo
acrecentar tu miedo. ¡Mas cómo habría
de levantarme, yo, un ser de esta tierra, en aquella hora
de muerte impasible! entonces pensé:
tu batalla no es de este mundo.

Inmóvil permaneciste
por ambas eternidades, y yo aprendí, sin duda, la lección
en tus prácticas de combate sigiloso.
No dejes que un indeciso neutral vaya en la retaguardia,
pues tras de ti se abrasará la tierra. Mi dilema civil,
que aparece de nuevo atrincherando la tierra,
bajo el ritual de plomo de tus más ávidos amigos,
te abismó aún más en la confusión y cuando
me prestaste el arma para protegerme y la
muerte me guiñó el ojo, tu promesa
y todo tú se esclarecieron ante mí.

En el curso de mi vida

espero encontrarme algún día
de nuevo con tu espectro en la trinchera,
anunciando, soy un soldado. Entonces no habrá titubeo
y te habré de disparar certero y justo
con la carne y el pan y la vasija de vino.
Un racimo de pechos en cada brazo y aquella
solitaria pregunta, "¿sabes amigo, incluso ahora,
el por qué de todo esto?"

De Wole Soyinka,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.43, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

A los locos subidos al muro

A los locos subidos al muro

Aullad, aullad 
que el corazón tenéis cuajado y estadizo,
con vosotros no puedo partir
compañeros de la boya hendida
no puedo ir en busca
del puerto de vuestra orilla a la deriva.

Vuestro prudente aislamiento
¿quién osará reprobar? Agazapados
en vuestro alféizar, ¿observáis
las cenizas de la realidad, su extraño discurrir?
Me temo
que os habéis aventurado en el infinito
para regresar
hablando en lenguas extranjeras.

Aunque los muros
desgarren las costuras raídas
del manto mágico que compartimos, ya
más no puedo acercarme
y aunque le cierre los oídos
a la melodía de la partida, aullad
en la hora del sueño, decidles a estos muros
que hay un colmo para la aflicción
en el corazón del hombre.

De Wole Soyinka,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.43, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.