Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a los lectores a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autores para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

sábado, 26 de abril de 2014

Defensa de los lobos contra los corderos

Defensa de los lobos contra los corderos

¿queréis que los buitres devoren nomeolvides?
¿del chacal qué cosa pretendéis,
que se despoje de su piel, y del lobo:
debe arrancarse por sí mismo los colmillos?
¿qué os disgusta tanto
de comisarios y pontífices?
¿qué miráis boquiabiertos
en la mentirosa pantalla del televisor?
¿quién le cose al mariscal
la franja de sangre en los pantalones?
¿quién le trinca el capón al usurero?
¿quién se cuelga orgulloso del ombligo gruñón
esas cruces de lata? ¿quién
coge la propina, la moneda de plata,
el óbolo del silencio?

muchos son los robados, y pocos los ladrones.
pero ¿quién los aplaude? ¿quién
los condecora y distingue? ¿quién
está hambriento de mentiras?

contemplaos al espejo: cobardes
que os asusta la verdad fatigosa
y os repugna aprender
y encomendáis a los lobos la función de pensar.
un anillo en la nariz es vuestra joya predilecta.
para vosotros ningún engaño es lo bastante estúpido,
ningún consuelo demasiado barato,
ningún chantaje demasiado blando.
comparados a vosotros, corderos
que mutuamente enceguecéis
son fraternales las cornejas.

entre los lobos reina la hermandad:
siempre van en manadas.
alabados sean los ladrones: vosotros
invitándolos a la violación,
os echáis en las camas podridas
de la obediencia, y mentís
incluso gimoteando, lo que deseáis
es que os devoren. Vosotros
no cambiaréis el mundo.

Traducción del poema: Heberto Padilla

De Hans Magnus,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.24, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

viernes, 25 de abril de 2014

El analfabeto político

El analfabeto político

El peor analfabeto 
es el analfabeto político. 
No oye, no habla 
ni participa en los acontecimientos políticos. 
No sabe que el coste de la vida, 
el precio de las judías, 
del pescado, de la harina, 
del alquiler, de los zapatos 
y de las medicinas 
dependen de decisiones políticas. 

El analfabeto político 
es tan asno que se enorgullece 
y saca pecho diciendo 
que odia la política. 
No sabe el imbécil que 
de su ignorancia política 
nace la prostitución, 
el niño abandonado, el atracador 
y el peor de todos los bandidos: 
el político delincuente, 
canalla, corrupto 
y lacayo de las empresas nacionales 
y multinacionales. 
  
(En: Brecht, Poemas 1913-1956. 
Edit. Brasiliense, 1986. 
Versión: A. Marcos.) 

De Bertolt Brecht,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.4, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2012.

El quinto día de una huelga de hambre

El quinto día de una huelga de hambre

Si no consigo expresar bien, hermanos, 
Lo que quiero decirles, 
Tendrán que disculparme: 
Siento algunos mareos, 
me da vueltas un poco la cabeza. 
No es el alcohol. 
Apenas, es un poquito de hambre. 

Hermanos, 
Los de Europa, los de Asia, los de América: 
Yo no estoy en prisión ni en huelga de hambre. 
Me he tendido en el césped, esta noche de mayo, 
Y los ojos de ustedes me miran de muy cerca, 
lucientes como estrellas, 
En tanto que sus manos 
son una sola mano estrechando la mía, 
como la de mi madre, 
como la de mi amada, 
como la de mi vida. 

Hermanos míos: 
Por otra parte, ustedes nunca me abandonaron, 
Ni a mí, ni a mi país, 
ni tampoco a mi pueblo. 
Del mismo modo que los quiero a ustedes, 
ustedes quieren a los míos, lo sé. 
Gracias, hermanos, gracias. 

Hermanos míos: 
Yo no tengo la intención de morir. 
Si soy asesinado, 
Sé que entre ustedes seguiré viviendo: 
Yo estaré en los poemas de Aragón 
(en su verso que canta la dicha del futuro),
Yo estaré en la paloma de la paz, de Picasso, 
Yo estaré en las canciones de Paul Robeson 
Y, sobre todo 
y lo que es más hermoso: 
Yo estaré en la triunfante risa del camarada, 
Entre los cargadores portuarios de Marsella. 
Para decirles la verdad, hermanos, 
Yo soy feliz, feliz a rienda suelta. 

De "Últimos poemas 1959-1960-1961" 
Versión de Fernando García Burillo 
(Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000) 

De Nazim Hikmet,
en Entre los poetas míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.20, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

miércoles, 23 de abril de 2014

Lejos de los días pasados

Lejos de los días pasados

pueblo mío

cuando
lejos de los días pasados
renazca una cabeza bien puesta sobre
tus hombros
reanuda
la palabra

despide a los traidores
y a los amos
recobrarás el pan y la tierra bendita
tierra restituida

cuando
cuando dejes de ser un juguete sombrío
en el carnaval de los otros
o en los campos ajenos
el espantapájaros desechado

mañana
cuando mañana pueblo mío
la derrota del mercenario
termine en fiesta

la vergüenza de occidente se quedará
en el corazón de la caña

pueblo despierta del mal sueño
pueblo de abismo remotos
pueblo de pesadillas dominantes
pueblo noctámbulo amante del trueno furioso
mañana estarás muy alto muy dulce muy
crecido

y a la marejada tormentosa de las tierras
sucederá el arado saludable con otra tempestad

De Aimé Césaire,
en Entre los poetas míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.69, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2014.

jueves, 17 de abril de 2014

Yo en el fondo del mar

Yo en el fondo del mar

En el fondo del mar
hay una casa
de cristal.

A una avenida
de madréporas,
da.

Un gran pez de oro,
a las cinco,
me viene a saludar.

Me trae
un rojo ramo
de flores de coral.

Duermo en una cama
un poco más azul
que el mar.

Un pulpo
me hace guiños
a través del cristal.

En el bosque verde
que me circunda
-din don... din dan-
se balancean y cantan
las sirenas
de nácar verdemar.

Y sobre mi cabeza
arden, en el crepúsculo,
las erizadas puntas del mar.

De Alfonsina Storni,
en Alfonsina Storni - Antología, Losada, 1998.

lunes, 14 de abril de 2014

Quisiera que me recuerden

Quisiera que me recuerden

Quisiera que me recuerden sin llorar 
ni lamentarme. 
Quisiera que me recuerden 
por haber hecho caminos, 
por haber marcado un rumbo, 
porque emocioné su alma 
porque se sintieron queridos, protegidos 
y ayudados. 
Porque interpreté sus ansias, 
porque canalicé su amor. 
Quisiera que me recuerden 
junto a la risa de los felices, 
la seguridad de los justos, 
el sufrimiento de los humildes. 
Quisiera que me recuerden con piedad por mis errores, 
con comprensión por mis debilidades, 
con cariño por mis virtudes. 
Si no es así, prefiero el olvido, 
que será el más duro castigo 
por no cumplir mi deber de hombre.

de Joaquín Enrique Areta (desaparecido a los 23 años en La Plata, el 29 de junio de 1978),
en Palabra Viva: Textos de Escritoras y Escritores Desaparecidos y Víctimas Del Terrorismo de Estado. Argentina 1974/1983, SAE, 2007. 

miércoles, 9 de abril de 2014

Rezongo al Pueblo

Rezongo al Pueblo

Che Pueblo, chacho grande, chucho crudo, 
siempre oyendo el blablá de los dotores; 
ellos te piropean con las flores
de unas parolas que te deja mudo.

Ellos te llaman crioyo pistonudo; 
vos, olvidando tu hambre y tus dolores, 
das a sus fiorituras tus amores. 
Pueblo inocente, Pueblo pelotudo.

¡Ah, Pueblo! Tan otario y tan grandote; 
Jugás a cara, pero sale ceca, 
Pedís azúcar y te dan garrote.

Pueblo engrupido con lo que te dan: 
si te dan cebo lo crees manteca, 
te dan vinagre y lo crees champán.

De Álvaro Yunque,
en Lunfasonetos, 1978 (inédito).
http://www.alvaroyunque.com.ar/poesia/libros/alvaro-yunque-lunfasoneto.html

Poeta

Poeta

Lo conocí. Crioyaso macanudo, 
puteador, ginebrista, retobao, 
dispuesto a discutirle al más letrao
y de tanto gritar dejarlo mudo.

Si por ajuera fue un jovie cascarudo, 
¡por dentro era tan dulce! Era un guindao. 
.. Con mates calentaba al desgraciao
y amuraba su puerta al muy chaludo.

Sus versos eran, ¡oh!, detonaciones
que hacían retemblar los corazones
(por eso lo llamaron "Almafuerte").

Hincha el pueblo hoy su fama de profeta, 
que él al pueblo anudó su flaca suerte. 
Ande gime el dolor, está el poeta.

De Álvaro Yunque,
en Lunfasonetos, 1978 (inédito).
http://www.alvaroyunque.com.ar/poesia/libros/alvaro-yunque-lunfasoneto.html

jueves, 3 de abril de 2014

¡Mata al ladrón!

¡Mata al ladrón!

¡Golpea al ladrón!
¡No te detengas,
Mátalo!

¡Golpéalo para que aprenda
Que no debe robar!
¡Que aprenda la lección!

¡Hazlo sangrar!
¡Que escupa sus pecados
Por la boca
Y que por los oídos
De sangre emane
Lo que no quiere escuchar!

¡Mátalo!, que somos civilizados
Y como civilizados
No debemos mezclarnos
Con la barbarie que nos rodea
Y quiere avanzar.

Todo le damos a esos capullos
De chorros
Que hoy nos vienen a robar.
Les damos asignaciones,
Beneficios; les damos hasta derechos.
Le damos lo que nos puede sobrar.

¡Golpéalo pronto! ¡Mátalo ya!
Apúrate que debemos ir
Por los políticos que nos roban
Y no nos dejan de robar.
¡Cencerrada! ¡Justicia popular!

¡Apúrate y termínalo de golpear
Que debemos ir tras los que no pagan impuestos
Y evaden y roban al fisco y a la sociedad!

¡Golpéalo fuerte y vamos ya
Que debemos alcanzar al que estaciona
Frente a una rampa de discapacitados
Y al que nos coarta el derecho a circular,
Dejando el coche en doble fila
Como si fuera suya la calle nomás!

¡Termina ya de matarlo,
Que debemos ir al comercio a golpear
Al que nos cobra de más,
Al que nos roba con descaro,
Al sinvergüenza que nos vende
A diez lo que le costó cuatro,
Y a veinte lo que le costó cinco
O un poco más!

¡Golpéalo fuerte que debemos ajusticiar
Al que no da el asiento correspondiente,
Al anciano o a la embarazada, en el primer lugar!

¡Vamos por los que no piden facturas o recibos!
Ellos también roban y no dejan de robar:
Colaboran con el chorro que no dice la verdad
De lo que factura y evade su responsabilidad social!

¡Vamos por los periodistas, que nos ocultan la verdad!
¡Matemos a esos ladrones de la realidad
Que responden a intereses ajenos, económicos, de clase
Y no nos dan lo que nos corresponde con objetividad!
¡A esos que maliciosamente nos roban nuestra credulidad!
¡Que nos cuentan la parte que les conviene
Y callan lo demás!

¡Salgamos todos, salgamos a matar!
¡Que no quede nadie vivo que nos pueda robar!
¡Acabemos de una buena vez por todas
Con esta inmunda sociedad!

¡Matemos al que roba!
¡Matemos al que mata!
Apuntemos luego a nuestra sien.

¡Somos la vanguardia de la civilización!
¡Somos la escoria universal!
¡Que nada quede por matar!

Por Félix Sánchez Durán

martes, 1 de abril de 2014

Soldados (IV)

A veces en la noche
entre las sábanas del deseo
cavo de nuevo una trinchera
para resguardarme del dolor
 
De Gustavo Caso Rosendi,
en Soldados, Ministerio de Educación de la Nación, 2009.

Tenía razón Oscar Wilde

Tenía razón Oscar Wilde
 
En el fragor del combate
no pude acertar al enemigo
Pero terminé con la alegría
pero acabé con la inocencia
pero malherí a la esperanza
 
Uno siempre termina matando
lo que más ama
 
De Gustavo Caso Rosendi,
en Soldados, Ministerio de Educación de la Nación, 2009.

Soldados (III)

Se cava un pozo para seguir con vida
Se cava otro pozo
para el que no le sirvió de nada cavar
 
De Gustavo Caso Rosendi,
en Soldados, Ministerio de Educación de la Nación, 2009.

Despedida

Despedida
 
Aguardaba Caronte
en su bote inmundo
Mientras la Libertad rostro tiznado
gorro frigio ensangrentado
besaba a un soldado moribundo
 
De Gustavo Caso Rosendi,
en Soldados, Ministerio de Educación de la Nación, 2009.


Tregua

Tregua
 
Arrodillado como si rezara
tiraba hacia la noche
No pude saber si era enemigo
Creo que él tampoco cuando me vio
arrastrándome como una culebra
Ambos omitimos pronunciar
una palabra que aclare la cosa
 
(No siempre hablando se entiende la gente)
 
De Gustavo Caso Rosendi,
en Soldados, Ministerio de Educación de la Nación, 2009.


Soldados (II)

Ese soldado nunca supo de qué
mordisqueada manzana se había
asomado como gusano al mundo
 
Debió ser esa la causa por la que
paseaba su garbo de sauce
en la llovizna ocultando un poco
esos ojos de pescado reseco
y parecía rebotar en el paisaje
con la insistencia del bicho
que choca contra el farol
 
Debió ser esa la causa por la que
se retiraba a buscarse para no
encontrarse cuando regresara
y no verse y esas cosas
que se piensan
 
Debió haber sido así
Así nomás debió haber sido
que no oyó la voz de alerta ni el silbido
y cuando el viento negro
se le metió por los agujeros
ese soldado gritó
"mamá"
 
Lo único que gritó fue esa palabra
 
De Gustavo Caso Rosendi,
en Soldados, Ministerio de Educación de la Nación, 2009.

Una receta para el Gato Dumas

Una receta para el Gato Dumas

Primero: robarse un paquete de fideos
del cuartel "Moody Brook"
Segundo: ponerlos a hervir en el casco
con agua de una charca cercana
El secreto es el condimento
(la pintura va saltándose del acero
a medida que se recalienta)
Tercero: servir en marmita
preferentemente abollada y tiznada
Cuarto: sentado sobre una piedra
comer lentamente como si fuese
el último bocado que se vaya a saborear

De Gustavo Caso Rosendi,
en Soldados, Ministerio de Educación de la Nación, 2009.

Soldados

A veces mirábamos nuestra sombra
sobre el camino escarchado
para cerciorarnos de que aún estábamos
Entonces sí
bebíamos de la cantimplora
el agrio sabor de la existencia

De Gustavo Caso Rosendi,
en Soldados, Ministerio de Educación de la Nación, 2009.

Gurkas

Gurkas

Mercenarios de perfil bajo
(los únicos que los vieron
ya no están)

Cuchillos fantasmales
cortando los sueños

¿Pero acaso nosotros
no veníamos del país de
las picanas sobre panzas
embarazadas?

¿Quién le tenía que tener
miedo a quién?

De Gustavo Caso Rosendi,
en Soldados, Ministerio de Educación de la Nación, 2009.