Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a los lectores a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autores para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

viernes, 16 de agosto de 2013

Los jardines secretos

Los jardines secretos

Aún quedan jardines secretos
En el sur de las Américas.
Jardines donde las flores
Se preocupan de alimentar
A las abejas - y no sólo de ser bellas -.
Jardines que crecen
A pesar del jardinero;
Jardines que vencen
Al otoño y al invierno
Y siguen floreciendo.
Jardines que nacieron en ríos,
Que nacieron en mares, fosas y canteras.
Jardines con flores libres,
De los colores que se quiera,
Regadas con lágrimas
Que cayeron a la tierra
A larga distancia de ellas.
Flores que no se marchitan
Y que no conocen fronteras.
Flores que esperan que las encontremos.
Flores que florecen
Aunque mueran.

Por Félix Sánchez Durán

jueves, 15 de agosto de 2013

Los ninguneados

Los ninguneados

Al definir a la Presidenta de los argentinos
Como 'reina', 'monarca' o 'caprichosa',
Los grandes medios y sus cipayos nos ignoran.
Al hablar de 'sucesión' o de 'una loca a la deriva'
No sólo nos vuelven invisibles, nos insultan;
Convierten la Democracia en tiranía,
La vacían de sentido y nos sacan la vida.
Nos borran de un plumazo como electores con derecho;
Nos hacen creer que nuestra opinión no importa
O se vuelve inexistente: nos desaparecen discursivamente.
Somos menos, aun siendo más, que los magnettos,
Los lanatas, los caceroleros, que quieren imponer su modelo
Como quienes ganan una elección con el cien por ciento.
No seguirlos es ser obtusos, ser corruptos,
No “ver” la realidad, que tan fielmente reflejan
Los diarios y los canales: “¿¡Qué están viendo!?”
Sepan que somos más - por lo menos por ahora -
Los que permanecemos invisibles en sus relatos,
Los que hemos elegido este rumbo,
Y que somos, a todas luces, ninguneados.
Detrás de esta Presidenta, habemos una mayoría,
Y puede no gustarles - y aquí me planto -
Pero deben respetarnos.

Por Félix Sánchez Durán


miércoles, 7 de agosto de 2013

El crimen fue en Granada

I.
El crimen

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas, de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico.
- sangre en la frente y plomo en las entrañas -.
...Que fue en Granada el crimen
sabed -¡pobre Granada!-, en su Granada...

II.
El poeta y la muerte

Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
Ya el sol en torre y torre; los martillos
en yunque - yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
"Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!"

III.

Se le vio caminar…
Labrad, amigos,
de piedra y sueño, en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!

De Antonio Machado
en Biblioteca Virtual Universal, Editorial Del Cardo, 2003.