Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a los lectores a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autores para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

miércoles, 18 de abril de 2018

Jesu's blood never failed me yet

Jesu's blood never failed me yet

Hasta la más callada declaración de amor
es como la resurrección a un tiempo de todas las tumbas.
Vladimír Holan: Dolor

Amor, no me preguntes, no me dejes hablarte de la sangre
de entonces.
Conduce mi trineo por las tundras del cuerpo, de la noche
mordida.
Acierta a despoblarme de espectros las arterias, de niñez con
escombros
en los brazos, los senos, cuando nadie me dio la manzana
madura:
tentación del pecado. Pero, incluso sin culpa, dioses
enfurecidos
enviaban a mi casa las plagas más temibles, al patio de
mi casa
inmersa en la locura: albergue de postguerra, cementerio
de estrellas.

Todo el suelo del patio sembrado de jazmines y azahares
marchitos.
Aristas de la tarde a punto de fundirse en el cieno nocturno.
Los átomos rasgados del oxígeno puro de ese utópico monte
alpino de la caja: lápices de colores con la punta
quebrada,
como un triste presagio, como afilada estaca que hiere el
pecho núbil
del mártir o el hereje, como racimos de ojos con cristales
de escarcha
o polvo de pimienta. Padre, no tengas miedo, no llores
mientras ceno.
Madrugadas con sangre cubriendo las paredes. Y el
uniforme sucio,
sangriento: no parece rotulador ni tinta, porque no es
tinta roja,
no es la sangre de Cristo, no es mi sangre tampoco:
solamente la limpio
para que no te asuste, para que no la vean los niños de la
calle
que pasan con plumieres. Pero yo tengo fiebre y no voy a
la escuela.
Mira, mientras la enferma esté en el sanatorio, vamos a vivir
solos,
a fundar la galaxia de la paz resurrecta. Cuéntame lo del
Ebro,
las batallas más duras. Yo te leo el periódico y mi libro
de ciencias.
Qué importan las panteras, si ahora estamos juntos. En
España no hay pobres,
me ha dicho la maestra, pero África es más grande, ¿lo
ves en este mapa?
Tus ojos ya no están nevados, ya no queda más sangre por
los muebles.
Casi se me olvidaba decirte que esta noche pasarán por la
tele
una hermosa película, con Elizabeth Taylor –me parece–
y Paul Newman,
tiene un título raro: algo así como gata sobre el techo de
zinc.
Dicen que no es de miedo y además puedo verla porque ya
soy mayor.

de Isabel Pérez Montalbán,
en Once poetas críticos en la poesía española reciente (Enrique Falcón, coord.), Baile del sol, 2007.

domingo, 15 de abril de 2018

Proclama

Proclama

Siempre habrá pobres.
Mientras haya ricos, millonarios,
Arrendatarios, usureros,
Rentistas, prestamistas, financistas,
Dos colas en los bancos,
Habrá pobres.

Nos engañan.

No debe medirse la pobreza
A partir de un salario mínimo
Sino a partir de la desigualdad
Entre los que más tienen
Y los que menos,
Entre los que acaparan
Las riquezas
Y los que acaparan
El sufrimiento
Y el esfuerzo.

Nos engañan,
Nos están mintiendo.

Por Félix Sánchez Durán.

jueves, 12 de abril de 2018

Las manos

Las manos

Las manos,
me decían mis padres
antes de sentarme
a la mesa a comer,
lávate bien
las manos.

No alcanzaban
a comprender
que los niños
las tenemos siempre
limpias.

de David González,
en Once poetas críticos en la poesía española reciente (Enrique Falcón, coord.), Baile del sol, 2007.

lunes, 9 de abril de 2018

Al final de la comida

Al final de la comida

le he enseñado a mi madre
el libro de poemas
que acaban de publicarme.

La artritis de sus manos
apenas le deja mantenerlo abierto
y sus escasos años de escuela
recorren las palabras
como un niño que gatea
hasta hacer incomprensibles mis versos.

Loca de contenta,
orgullosa de su hijo,
le lee un poema a mi padre
que la mira desde el sofá.

Cuando termina,
levanta la cabeza
y ve a mi padre dormido.

Lo despierta
y vuelve a comenzar
hasta tres veces
la lectura...

Yo no digo palabras,
pienso en los amos de la fuerza de los humildes,
en el tiempo delicioso que les robaron,
en la lengua que apenas les dejaron para comer
y reproducirse,

en los profesionales del estilo,
en los críticos de las letras,
y en lo lejos que estará siempre
el pueblo sencillo y trabajador

de eso que llaman literatura.

de Antonio Orihuela,
en Once poetas críticos en la poesía española reciente (Enrique Falcón, coord.), Baile del sol, 2007.

sábado, 7 de abril de 2018

Quid pro quo

Quid pro quo

Siempre tuvo
La filosofía
De vida
De socorrer
A los más indefensos,
A los más débiles.

Murió un día
En que ayudó
A una hiena
Frente a un león,
Exitosamente.

Por Félix Sánchez Durán.

miércoles, 4 de abril de 2018

Frase

Frase

Fuera de ley, mi corazón
A saltos va en su desazón.
Ya muerde acá, sucumbe allí,
Cazando allá, cazando aquí.

Donde lo intente yo dejar
Mi corazón no se ha de estar.

Donde lo deba yo poner
Mi corazón no ha de querer.

Cuando le diga yo que sí,
Dirá que no, contrario a mí.

Bravo león, mi corazón
Tiene apetitos, no razón.

de Alfonsina Storni,
en Entre el largo desierto y la mar, Fondo Editorial Casa de las Américas, 1999.

domingo, 1 de abril de 2018

Los dos Cristos

Los dos Cristos

Algunos veneran
al Cristo
que ha muerto
dejando una proclama;
al Cristo ensangrentado,
perseguido y revoltoso;
al Cristo de los pobres,
hambrientos y azotados;
al que desafió
lo establecido;
al Cristo rebelde.

Otros,
al Cristo
que se entregó
pacíficamente
a su muerte,
manso.

Si por cosas distintas
lo admiran,
alguno debería
dejar de llamarse
cristiano.

Por Félix Sánchez Durán.

viernes, 30 de marzo de 2018

Uno

Uno

Viaja en el tren en donde viajo. ¿Viene
del Tigre, por ventura?
Su carne firme tiene
la moldura
de los varones idos, y en su boca
como en prieto canal,
se le sofoca
el bermejo caudal…

Su piel,
color de miel
delata el agua que bañó la piel.
(¿Hace un momento, acaso, las gavillas
de agua azul, no abrían sus mejillas,
los anchos hombros, su brazada heroica
de nadador?
¿No era una estoica
flor
todo su cuerpo elástico, elegante,
de nadador,
echado hacia adelante
en el esfuerzo vencedor?)

La ventanilla copia el pétreo torso
disimulado bajo el blanco lino de la pechera.
(¿En otras vidas remontaba el corso
mar, la dulce aventura por señuelo,
con la luna primera?)
Luce, ahora, un pañuelo
de fina seda sobre el corazón,
y sobre media delicada cae su pantalón.

Desde mi asiento, inexpresiva
espío sin mirar casi, su perfil de cobre.
¿Me siente acaso? ¿Sabe que está sobre
su tenso cuello este deseo mío
de deslizar la mano suavemente
por el hombro potente?

de Alfonsina Storni,
en Entre el largo desierto y la mar, Fondo Editorial Casa de las Américas, 1999.

martes, 27 de marzo de 2018

Entrevista al empleado del mes

Entrevista al empleado del mes

¡Sí, señor!
Yo soy el cazador oficial del Rey.
Todo lo que él quisiere comer
Yo lo cazaré.
Pondré mi vida en riesgo
Si mi Rey quisiere león
Y me ensuciaré
Si quisiere puerco.
Si quisiere liebre,
Correré
Y soy excelente
Matando ciervos.

¡No, señor!
Carne,
Nunca probé.

Por Félix Sánchez Durán.

sábado, 24 de marzo de 2018

De lágrimas (III)

De lágrimas (III)

A todas las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.

Existen lágrimas
Que no merecen
Ser fregadas
Por la manga de la camisa,
Que se han ganado
Recorrer toda la cara
Y acariciar
Cada comisura.

Existen lágrimas tan puras
Que pueden ser bebidas.
Lágrimas vertidas
Por los motivos más nobles.
Lágrimas por las que uno
Daría la vida
Por ver volver
Al globo ocular.

Lágrimas que uno no se limpia;
Siempre habrá alguien
Que las recogerá.

Por Félix Sánchez Durán.

viernes, 23 de marzo de 2018

Plaza de invierno


Plaza de invierno

Árboles desnudos
corren una carrera
por el rectángulo de la plaza.
En sus epilépticos esqueletos
de volcadas sombrillas
 se asientan,
en bandada compacta,
los amarillos
focos luminosos.

Bancos inhospitalarios,
húmedos,
expulsan de su borde
a los emigrantes soñolientos.
Oyendo fáciles arengas ciudadanas,
un prócer,
inmóvil sobre su columna,
se hiela en su bronce.

de Alfonsina Storni,
en Entre el largo desierto y la mar, Fondo Editorial Casa de las Américas, 1999.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Elogio del ambulante

Elogio del ambulante

de la tierra de nadie el exiliado partirá
Juan Gelman

Del que planta su raíz en un golpe de viento
raíces aéreas                     su aire
al pasar no agita banderas
ni su huella es cimiento
de prisiones

De sus muertos sólo crecen flores
cuyo aroma cruza
sin sentir las fronteras

Con él fluye el aire          se desestanca
el agua            se descerteza el mundo

De ahí el miedo al ambulante

de Daniel Bellón,
en Once poetas críticos en la poesía española reciente (Enrique Falcón, coord.), Baile del sol, 2007.

domingo, 18 de marzo de 2018

Garabatos en el subte (XI)

Garabatos en el subte (XI)

Algunos pasajeros estarán pegados a sus pantallas
Por alguna cuestión de extrema urgencia
Otros estarán leyendo el diario, una novela
Otros, viendo los videos más graciosos,
Fotos enviadas por familiares,
Hablando de cuestiones laborales...

Otros,
Muchos otros,
No toleran las miradas suplicantes,
Incipientes, penetrantes,
Ni la mismísima realidad

Lo mismo daría
Un celular
Un MP3
Un walkman
Un libro
Un diario
O cualquier otro artefacto
Que les evitase
Interactuar.

Por Félix Sánchez Durán.

viernes, 16 de marzo de 2018

¡Höre, Israel!

¡Höre, Israel!
(¡Escucha, Israel!)


Cuando fuimos perseguidos
fui uno de los vuestros
¿cómo seguir siéndolo
cuando os habéis vuelto
perseguidores?

Vuestro deseo fue
ser como los pueblos
que os asesinaban.
¡Bien, ya lo habéis conseguido!

Habéis sobrevivido
a quienes os torturaban.
Y ¿no pervive hoy
su tortura en vosotros?

¡Ven
pueblo de Israel!
¡Sal de tu injusticia!
¡Apártate de lo que te convierte
en el hazmerreír de los pueblos!

Incluso los que a tu faz se muestran
amigos buscando su provecho
tuercen la nariz y se mofan
cuando giras la cabeza:

"¿Ahí tenéis al pueblo de la Biblia,
sediento y ávido de venganza
como ningún otro pueblo
de este inmenso mundo
ensangrentado!"

¡Ven
pueblo de Israel!
¡Sal de tu injusticia!
No es demasiado
tarde para el cambio
aún cuando te resulte duro y costoso.
No te hace guiños ni el oro
ni te espera una inmensa fortuna.
Tu único camino
es la reparación.
Ya en tiempos
tus profetas
tuvieron para ti palabras amargas,
tampoco ellos te adularon,
y, sin embargo, tú no lapidaste
a todos,
a veces escuchaste a alguno
aunque raramente por largo tiempo.

Y bien conoces
a dónde lleva el camino
de tu injusticia,
que recorres convirtiéndolo en ruta militar,
el camino de tu arrogancia
sobre el que crece más veloz,
tu angustia oculta que tu valor
sincero
o el número de tus armas.

Ya conoces el final
de quién con su palabra y quehacer
convierte a su entorno en enemigo,
si no hoy mañana,
si no mañana pasado mañana,
y si no cuando tus hijos y nietos.


Y tú sabes
qué significa sufrir y pasar miseria,
conoces por tu propia y larga
experiencia
cincelada en ti,
tan grabada como los surcos
y arrugas
burilados por el tiempo en tu viejo rostro.

Reconoce al fin
el dolor de aquellos a quienes tú martirizas,
no debes regar el dolor sembrado
con nuevo sufrimiento
ni esperar a que crezca y produzca gran cosecha,
superior a la que puedas recolectar
en tu granero.

¡Ven, viejo pueblo
antes de que sea tarde!
¡Sé razonable,
nunca es tarde para cambiar!
¿Acaso aguardas
a que las piedras angulares
de tu casa
comiencen a desmoronarse
bajo los impactos
y fenezcas en sus escombros?

de Erich Fried,
en Entre los poetas míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.8, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2012.

jueves, 15 de marzo de 2018

Estado de la situación

Estado de la situación

No se rinde el río
Frente a la represa
Espera, espera
Sabe que algo de su agua pasará
O rebalsará
Arrastrando todo a su paso

No pretende la represa
Detener al río
Sólo deja pasar lo suficiente
Para que no la rebase
Y aprovecharse
De sus aguas

Por Félix Sánchez Durán.