Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a los lectores a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autores para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

lunes, 21 de mayo de 2018

Estampas de la guerra social III: Lecciones de Economía Política

Estampas de la guerra social III:
Lecciones de Economía Política

Ana Palacio

Las bombas caen suben
las bolsas

El precio del petróleo se decrementa
en función del crecimiento del número
de muertos

La economía global
explicada con dos simples curvas

Una elegante representación gráfica
como sin duda apreciarán

de Daniel Bellón,
en Once poetas críticos en la poesía española reciente (Enrique Falcón, coord.), Baile del sol, 2007.

viernes, 18 de mayo de 2018

Patria

Patria


Los trabajadores no tienen patria.
Mal se les puede quitar lo que no tienen.
C. Marx y F. Engels:
Manifiesto comunista

Compañera, centro de gravedad:
Porque no existe más patria que tu imagen animada,
imperturbable a la nieve, a las campanas doblando.
Mi patria es una cochera donde amontono tu cuerpo
y los lobos carroñeros de un pasado cazador,
la ciencia dentro de ti, el suavísimo plumaje
con que cubres tu epidermis, lo inmaterial, los objetos,
un llanto helado de tumbas, tú y yo juntos, y las cosas
necesarias de un hogar sin santos ni funerales.
Ni un país ni una nación ni el Universo en vorágine,
nada me ha pertenecido, nada fieramente mío,
de ningún dios ni de nadie. Todos rivales en celo,
todos timando a los otros, hambrientos depredadores
en la estepa bancaria y la bolsa de Wall Street.
Pero si alguien busca el fuego. Pero si alguien grita patria,
me indica siempre la ruta correcta, las cerraduras,
la diana del corazón, el núcleo celular
donde duermes y comienzas.

de Isabel Pérez Montalbán,
en Once poetas críticos en la poesía española reciente (Enrique Falcón, coord.), Baile del sol, 2007.

martes, 15 de mayo de 2018

Capricho

Capricho

Escrútame los ojos, sorpréndeme la boca,
Sujeta entre tus manos esta cabeza loca;
Dame a beber, el malvado veneno
Que te moja los labios a pesar de ser bueno.

Pero no me preguntes, no me preguntes nada
De por qué lloré tanto en la noche pasada;
Las mujeres lloramos sin saber, porque sí:
Es esto de los llantos pasaje baladí.

Bien se ve que tenemos adentro un mar oculto,
Un mar un poco torpe, ligeramente estulto,
Que se asoma a los ojos con bastante frecuencia
Y hasta lo manejamos con una dúctil ciencia.

No preguntes, amado, lo debes sospechar;
En la noche pasada no estaba quieto el mar.
Nada más. Tempestades que las trae y las lleva
Un viento que nos marca cada vez costa nueva.

Sí, vanas mariposas sobre jardín de Enero,
Nuestro interior es todo sin equilibrio y huero.
Luz de cristalería, fruto de carnaval
Decorado en escamas de serpientes del mal.

Así somos, ¿no es cierto? Ya lo dijo el poeta:
Movilidad absurda de inconsciente coqueta.
Deseamos y gustamos la miel de cada copa
Y en el cerebro tenemos un poquito de estopa.

Bien; no, no me preguntes. Torpeza de mujer,
Capricho, amado mío, capricho debe ser.
Oh, déjame que ría… ¿No ves qué tarde hermosa?
Espínate las manos y córtame esa rosa.

de Alfonsina Storni,
en Entre el largo desierto y la mar, Fondo Editorial Casa de las Américas, 1999.

sábado, 12 de mayo de 2018

El propietario

El propietario

Él determinaba
a qué hora se podía salir
y          a qué hora había que entrar.

Él te indicaba
a quién le podías abrir la puerta
y          a quién le podías dar con ella en las narices.

Él señalaba
cuál era tu sitio en la mesa,
en qué momento te sentabas a ella
y          en qué momento te podías levantar.

Él decidía
cuando se apagaban las risas
y          se callaban las luces.

La casa de mi padre
era la casa de mi padre.

No la mía.

de David González,
en Once poetas críticos en la poesía española reciente (Enrique Falcón, coord.), Baile del sol, 2007.

miércoles, 9 de mayo de 2018

La pesca

La pesca

Al borde de la vida,
Los hombres, en pescar,
Se pasan todo el tiempo:
Quién menos y quién más.

Atropellando vienen
Sus puestos a ocupar,
Traen grandes carnadas
Y piensan: picarán.

Arriba el cielo limpio
Muy quietecito está
Y abajo, con su anzuelo,
Todos vienen y van.

Pescador: no te apures,
Deja el anzuelo en paz,
La muerte, ten seguro,
No se te escapará.

de Alfonsina Storni,
en Entre el largo desierto y la mar, Fondo Editorial Casa de las Américas, 1999.

domingo, 6 de mayo de 2018

Aclimatación

Aclimatación

Manos blancas
pelo rojo
ojos azules

piedras blancas
sangre roja
labios azules

huesos blancos
arena roja
cielo azul

de Erich Fried,
en Entre los poetas míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.8, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2012.

jueves, 3 de mayo de 2018

La armadura

La armadura

Mujer: tú la virtuosa, y tú la cínica,
Y tú la indiferente o la perversa;
Mirémonos sin miedo y a los ojos:
Nos conocemos bien. Vamos a cuentas.

Bajo armadura andamos: si nos sobra
El alma, la cortamos; si nos llena,
Por mengua, la armadura, pues la henchimos:
Con la armadura andamos siempre a cuestas.

¡Armadura feroz! Mas conservadla.
Si algún día destruirla pretendierais,
Del solo esfuerzo de arrojarla lejos
Os quedaríais como yo, bien muertas.

de Alfonsina Storni,
en Entre el largo desierto y la mar, Fondo Editorial Casa de las Américas, 1999.

lunes, 30 de abril de 2018

Y si lo real fueran los movimientos de masas

Y si lo real fueran los movimientos de masas

en automóvil
reguladas por agentes de tráfico.
¿Dónde entonces la lucha de clases?

Y si sufro por los demás.
¿Con qué derecho lo hago y cómo se lo digo?

Y si en vez de luchar
nos duchamos.
¿Para cuándo un roto y un descosido?

Y si el profesional de la política
se mea en la cara de la audiencia.
¿Para cuándo la cistitis del pueblo?

Y en los malos tiempos.
¿Cómo distinguir el sol, la rosa, la gaviota,
la multinacional y el banco
que se esconden detrás de cada cosa?

Y si levantar la cabeza
sigue siendo políticamente incorrecto.
¿Levantar el puño?

Y si al poner el telediario
sólo me sale una banda tocando
A las barricadas.
¿Llamar rápidamente al 091?

Y si vamos de derrota en derrota
hasta la debacle total.
¿Renunciar a la piedra que llevo en la mano?

Y si los mejores han muerto
y los buenos envejecido.
¿Apuntarme al INSERSO antes de tiempo?

Y si después de todo esto,
aun los movimientos de masas
en automóvil.
¿Abandonar la poesía
como vehículo?

Ya veis,
tengo todas las preguntas.

La cuestión es saber cómo andas tú sin ellas.

de Antonio Orihuela,
en Once poetas críticos en la poesía española reciente (Enrique Falcón, coord.), Baile del sol, 2007.

viernes, 27 de abril de 2018

Agrio está el mundo

Agrio está el mundo

Agrio está el mundo,
inmaduro
detenido;
sus bosques
florecen puntas de acero;
suben las viejas tumbas
a las superficies;
el agua de los mares
acuna
casas de espanto.

Agrio está el sol
sobre el mundo;
ahogado en los vahos
de sus pantanos;
inmaduro,
detenido.

Agria está la luna
sobre el mundo;
verde,
desteñida;
caza fantasmas
con sus patines
húmedos.

Agrio está el viento
sobre el mundo;
alza nubes de insectos muertos,
se ata, roto,
a las torres;
se anuda crespones
de llanto;
pesa sobre los techos.

Agrio está el hombre
sobre el mundo,
balanceándose
sobre sus piernas:

A sus espaldas,
todo,
desierto de piedras;
a su frente,
todo,
desierto de soles,
ciego…

de Alfonsina Storni,
en Entre el largo desierto y la mar, Fondo Editorial Casa de las Américas, 1999.

miércoles, 25 de abril de 2018

Casi nunca lo ves (canción)

Casi nunca lo ves

No hay lugar que no busques
ser la estrella principal
Hollywood queda sólo en L.A.
perdiste la humildad
para ser especial

Y entre la gente
sonriendo vas
cuánta anestesia 
que te mandás
quedaste en cuatro 
a la idiotez
garganta profunda
Cuando la excusa es sólo glamour
vas olvidando este lado al sur
abrí los ojos de una vez
no estamos a oscuras

Todo llega 
y así estás
mendigando por ahí
nada entendés
siempre estás en otra
qué te puedo decir
podés ya no existir

Y la ignorancia 
es tu perro fiel
cada minuto que te perdés
es un ladrillo en la pared
dejándote solo
Cuando la excusa es sólo glamour
vas olvidando este lado al sur
abrí los ojos de una vez
no estamos a oscuras

Nada entendés
siempre estás en otra
qué te puedo decir
podés ya no existir

Y entre la gente
sonriendo vas
cuánta anestesia 
que te mandás
quedaste en cuatro
a la idiotez
garganta profunda
Cuando la excusa es sólo glamour
vas olvidando este lado al sur
abrí los ojos de una vez
no estamos a oscuras

Casi nunca lo ves
casi nunca lo ves
casi nunca lo ves...
Nunca...
Casi nunca lo ves...
casi nunca lo ves...
Nunca...
nunca...
nunca...

por Diego Blanco (Los Pericos),
en Desde cero, Mercury Records, 2002. 

martes, 24 de abril de 2018

Momento

Momento

Una ciudad hecha de huesos grises
se abandona a mis pies.

Como tajos negros,
las calles,
separan el osario, lo cuadriculan,
lo ordenan, lo levantan.

En la ciudad, erizada de dos millones de hombres,
no tengo un ser amado…

El cielo, más gris aún
que la ciudad,
desciende sobre mí,
se apodera de mi vida,
traba mis arterias,
apaga mi voz…

Como un torbellino,
no obstante,
al que no puedo sustraerme,
el mundo gira alrededor
de un punto muerto:
mi corazón.

de Alfonsina Storni,
en Entre el largo desierto y la mar, Fondo Editorial Casa de las Américas, 1999.

sábado, 21 de abril de 2018

Estampas de la guerra social I

Estampas de la guerra social I

(una vez entregada al extranjero la orden de expulsión
a efectos administrativos ésta se considera realizada
haya abandonado el país, efectivamente, o no)

Estos negros que me tropiezo camino del trabajo
no están son sombras huidas mandadas mudar
no existen       alguna vez sí es cierto que estuvieron
pero les expulsamos          tenemos los papeles
simplemente no son        y no hay porqué pagar
a quien no es         quien no es no come ni siente
el padecer de los días pasando iguales todos

Es nada y la nada es gratis           mano de obra perfecta

de Daniel Bellón,
en Once poetas críticos en la poesía española reciente (Enrique Falcón, coord.), Baile del sol, 2007.

miércoles, 18 de abril de 2018

Jesu's blood never failed me yet

Jesu's blood never failed me yet

Hasta la más callada declaración de amor
es como la resurrección a un tiempo de todas las tumbas.
Vladimír Holan: Dolor

Amor, no me preguntes, no me dejes hablarte de la sangre
de entonces.
Conduce mi trineo por las tundras del cuerpo, de la noche
mordida.
Acierta a despoblarme de espectros las arterias, de niñez con
escombros
en los brazos, los senos, cuando nadie me dio la manzana
madura:
tentación del pecado. Pero, incluso sin culpa, dioses
enfurecidos
enviaban a mi casa las plagas más temibles, al patio de
mi casa
inmersa en la locura: albergue de postguerra, cementerio
de estrellas.

Todo el suelo del patio sembrado de jazmines y azahares
marchitos.
Aristas de la tarde a punto de fundirse en el cieno nocturno.
Los átomos rasgados del oxígeno puro de ese utópico monte
alpino de la caja: lápices de colores con la punta
quebrada,
como un triste presagio, como afilada estaca que hiere el
pecho núbil
del mártir o el hereje, como racimos de ojos con cristales
de escarcha
o polvo de pimienta. Padre, no tengas miedo, no llores
mientras ceno.
Madrugadas con sangre cubriendo las paredes. Y el
uniforme sucio,
sangriento: no parece rotulador ni tinta, porque no es
tinta roja,
no es la sangre de Cristo, no es mi sangre tampoco:
solamente la limpio
para que no te asuste, para que no la vean los niños de la
calle
que pasan con plumieres. Pero yo tengo fiebre y no voy a
la escuela.
Mira, mientras la enferma esté en el sanatorio, vamos a vivir
solos,
a fundar la galaxia de la paz resurrecta. Cuéntame lo del
Ebro,
las batallas más duras. Yo te leo el periódico y mi libro
de ciencias.
Qué importan las panteras, si ahora estamos juntos. En
España no hay pobres,
me ha dicho la maestra, pero África es más grande, ¿lo
ves en este mapa?
Tus ojos ya no están nevados, ya no queda más sangre por
los muebles.
Casi se me olvidaba decirte que esta noche pasarán por la
tele
una hermosa película, con Elizabeth Taylor –me parece–
y Paul Newman,
tiene un título raro: algo así como gata sobre el techo de
zinc.
Dicen que no es de miedo y además puedo verla porque ya
soy mayor.

de Isabel Pérez Montalbán,
en Once poetas críticos en la poesía española reciente (Enrique Falcón, coord.), Baile del sol, 2007.

domingo, 15 de abril de 2018

Proclama

Proclama

Siempre habrá pobres.
Mientras haya ricos, millonarios,
Arrendatarios, usureros,
Rentistas, prestamistas, financistas,
Dos colas en los bancos,
Habrá pobres.

Nos engañan.

No debe medirse la pobreza
A partir de un salario mínimo
Sino a partir de la desigualdad
Entre los que más tienen
Y los que menos,
Entre los que acaparan
Las riquezas
Y los que acaparan
El sufrimiento
Y el esfuerzo.

Nos engañan,
Nos están mintiendo.

Por Félix Sánchez Durán.

jueves, 12 de abril de 2018

Las manos

Las manos

Las manos,
me decían mis padres
antes de sentarme
a la mesa a comer,
lávate bien
las manos.

No alcanzaban
a comprender
que los niños
las tenemos siempre
limpias.

de David González,
en Once poetas críticos en la poesía española reciente (Enrique Falcón, coord.), Baile del sol, 2007.